lunes 11 de enero de 2010
ÁLBUM DE FOTOS
Hace algunos años realicé un viaje por varias islas de Indonesia. Aunque la principal actividad fue recorrer de este a oeste la poco visitada isla de Flores, antes de llegar allí, aprovechamos para hacer una ruta de varios días por el Gunung Rinjani National Park, en la isla de Lombok, donde se encuentra el volcán Rinjani de 3726 m de altura, creo recordar que el segundo más alto de Indonesia. En realidad se trata de un enorme cráter colapsado en épocas remotas que ha formado en medio un hermoso lago color turquesa donde ha surgido otro cono volcánico más pequeño (Gunung Baru) que está activo. En tres o cuatro días se puede hacer una travesía del cráter acampando en el interior junto al lago y saliendo por el otro lado atravesando la selva tropical. La cima del Rinjani es el pico más alto de toda la corona que forma el cráter y que rodea el lago.
martes 29 de diciembre de 2009
ÁLBUM DE FOTOS
La meteo pintaba horrible por la zona centro, como por casi todos los macizos de la península, pero a última hora llegó la noticia de una posible ventana entre dos borrascas. Aún con la posibilidad de ir "pa ná", nos animamos a tirar para Gredos en una salida relámpago con la idea de pinchar hielo o lo que se dejara por el circo. El sábado por la noche dormimos a pie de carretera donde cayó una pelona de -9º. A las cinco menos cuarto arriba para acercanos a la plataforma y a patear con los frontales hasta la laguna helada. Buenas condiciones: Sol, menos nieve de la esperada y mucho hielo. Subimos hasta el Cuchillar de las Navajas y escalamos la Canal de los Diedros (AD, 150 m), dos largos de cuerda, un par de resaltes de hielo y otro de mixto para salir. Eso sí, la nieve perfecta para traccionar de ella. Desde arriba, bajada hasta la laguna y de vuelta por Barrerones hasta el coche donde llegamos de noche otra vez con los frontales y la borrasca pisándonos los talones. Jornada completita celebrada con una buena cena en Hoyos del Espino.
jueves 12 de noviembre de 2009, 16:58:45
RELATO
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2 Comentarios
La primera (casi) siempre suele ser la mejor.
El fin de semana de tres días se presentaba prometedor pero al final, tras idas y vueltas, dimes y diretes, se quedó en una mañanita de paseo y gracias. Los rayos y centellas, vientos y ventarrones, copos y gotas, que asolaban el Pirineo y la Cantábrica me hicieron pensar en el santuario de Gredos como último refugio contra las tormentas desatadas. Pero ni por ésas. Estaba claro, aún no era el momento.
Pero no hay frustración que no tenga recompensa. El lunes por la mañana, casi de puntillas, sin despertar a nadie, me acerqué sigilosamente a hacer una visita ceremoniosa a Peñalara, con el recogimiento y veneración que la ocasión exigía. Las primeras plumas blancas habían caído en Guadarrama y había que comprobarlo. Una visita más, una de tantas, pero con el mismo respeto de siempre.
Tampoco la sierra madrileño/segoviana se libraba del semáforo rojo. Frío considerable, viento imponente y niebla espesa. ¡Perfecto! La idea de hacer una travesía a la montaña subiendo por los Claveles y bajando por Dos Hermanas enseguida fue a la papelera. Suerte si conseguía llegar a las lagunas. El camino fue suave y hermoso. La nieve acariciaba las botas con un gesto de bienvenida, de feliz reencuentro. La primera del año, el primer sorbo de un invierno con el que siempre soñamos ebrios. Al final alcancé la Laguna de los Pájaros convertida en cristal donde reinaba el silencio. La bruma tupida ocultaba la vertiente segoviana y el viento se volcaba al galope sobre el collado y la arista. Ya sólo quedaba el regreso mientras las nieblas levantaban serenamente mostrándome las peñas y los árboles vestidos de hielo. Allí habitaba ya el invierno.
La primera nieve de la temporada me supo a gloria.